La Barranca le prendió fuego a la noche

Texto: Dano Broocks Fotos: Dalia Cruz y Dano Broocks

Eran las 20:46 horas cuando el fuego de la noche comenzó en el Teatro Metropólitan con un bombo vislumbrando que al final de la playa estaban cinco músicos vestidos de negro para festejar 20 años de trayectoria musical y la publicación de sus dos primeros discos. Se trataba de La Barranca.

Sin receso, la lumbre de esta ciudad cimbrada fue avivada con los acordes de Tal Vez Ni Dios y después de Perla, aumentando con ésta la intensidad del concierto. Fue muy evidente en los guitarros.

Después de que José Manuel Aguilera se fundiera con su guitarra en el solo de La Rosa, éste se dirigió al público dándole las gracias por haber asistido a la celebración y que “estemos vivos después del susto”.

“Pero en un principio fuimos un trío” e invitó a Alfonso André y a Federico Fong al escenario para que se unieran a la música. Así los tres entonaron El Velo y El Gran Pez. 

La Barranca Foto: Dano Broocks

El ambiente ya estaba inundado del rock de La Barranca y José Manuel Aguilera anunció que tocarían una canción que “trajimos del sur… muy del sur y necesitamos a Jackson Acosta para tocarla”. Seguramente en Esa Madrugada Alfonso André también recordará los coros que hizo con la banda . que él cofundó. Asimismo la colaboración de Adolfo Romero aturdió al recinto de Avenida Independencia con la Belleza de los instrumentos aturdidos.

“Creo que en La Barranca siempre corrimos con suerte, entre ello la presencia femenina. Y queremos presentaren el escenario a Cecilia Toussaint” y salió al escenario la musa, quien los acompañó el resto del concierto.

Avanzada la celebración, José Manuel Aguilera anunció que se dieron cuenta que podían formar una pequeña orquesta y podían tocar ciertas canciones, así se integraron los actuales integrantes de la agrupación capitalina, entonaron El Faro y anunciaron tomar un receso.

Después  e el descanso, aparece otra vez El Cometa que predecía la continuación del festejo, con toda la orquesta: teclado, tres guitarras, bajo, dos baterías la dulce voz de Cecilia.

También Aguilera comentó que querían hace una canción relacionada con las instituciones del poder y hoy en día “las cosas siguen igual, hasta creo que más salvaje”. Como el diagnóstico estridente de una realidad fatua y con guitarras irritadas, sonó Reptil, seguida Síndrome.

Al terminar el reclamo hecho rock, el vocalista indicó que en un principio la banda no tenía nombre y éste emergió de una de tantas canciones que ya habían compuesto. Después de La Barranca, Aguilera afirmó que es tan masoquista que no cambiaría nada de su trayectoria, ya que nunca pensaron que veinte años después estarían tocando las mismas canciones.

Con André en el djembe. el movimiento de las olas anunció la Tempestad en el Metropólitan, junto con el Estallido Interno.

Después de tocar   y con la mayoría de la gente parada entonando y bailando las canciones de La Barranca, José Manuel dijo que “siempre será un honor tocar frente a estas diosas desnudas y para un público como ustedes”. Después de Quémate Lento, Promesaluz fue la única pieza que todas las gargantas no pudieron acompañar, ya que es la más reciente del grupo y, por lo tanto, la menos conocida.

La Barranca Foto: Dano Broocks

El respetable empezó a pedir otra, pues empezaba a fenecer el concierto. “¿Quieren otra? ¿No tienen que ir mañana a la escuela?” Y ante un evidente ¡No! de los presentes se dejó escuchar Día Negro, con un a gran algarabía del auditorio. Ante el clásico grito de “¡otra, otra! , Aguilera anunció que tenían preparado un “bonus track” para el concierto y Chan Chan, la tocada de la noche del viernes 8 de septiembre tuvo que culminar.

 

 

 

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